miércoles, 23 de abril de 2014

Libro de recetas para niños que quieren convertirse en un chef

El blog ha estado un poco abandonado estos últimos meses. Bueno, un poco no, un mucho, muchísimo. Apenas he publicado nada y cualquiera diría que me he muerto o me he cansado de esto.

Puede que no me hubieran faltado razones ni para lo uno ni para lo otro. Aunque la realidad es otra. No muy distinta, pero si diferente.

Como hombre que soy, me siento incapaz de hacer varias cosas a la vez y solo puedo centrarme en un único proyecto. Así que en los tiempos libres de los que disponía, en vez de cocinar, hacer fotos y colgar las recetas en esta web, me he dedicado a escribir un libro de recetas.

La idea nació de este blog y de algunos cuentos que escribí aquí. Me puse manos a la obra y el resultado... espero que lo podáis tener en vuestras manos no tardando mucho.

Aviso para lectores y navegantes: no es un recetario al uso, con recetas, fotos y demás. Es un libro de cuentos, es un libro de recetas, es una novela, para niños, para mayores y para quien tenga la ilusión por leerlo. Son recetas básicas y tradicionales, enseñadas para que las cocinen los niños, y los padres con ellos. Y a la vez es literatura y fantasía gastronómica.

No puedo decir mucho más de momento. Espero que la fortuna sea propicia y pueda ver la luz muy pronto. Entonces os podré dar más detalles.

Feliz día del libro a todos.


lunes, 23 de diciembre de 2013

UN TÉ PARA UNA MERIENDA DE NAVIDAD



FELIZ NAVIDAD

Es el mensaje con el que nos recibe Frosty el Muñeco de Nieve, cómodamente ubicado sobre la mesa de la merienda navideña. Aunque está cerca de las velas y junto al radiador, a Frosty no le importa pasar un poquito de calor. Es un Snowman de mentira, de apresurado trazo de tiza, su mundo es una pizarra. No tiene ni frío ni calor. No se va a derretir.

Estáis todos invitados a este té navideño, porque no todo en estas fechas son comidas y cenas. También hay reuniones en torno a una taza de té o a un oloroso café. Una tarde fría de invierno, es la excusa perfecta para sacar las velas, los trastos y montar esta mesa.



Algunas ideas:


-  En las tiendas de té suelen tener diferentes mezclas especiadas idóneas para estas fechas navideñas: té de Navidad, té de Adviento, té de Invierno. Los nombres varían de unos sitios a otros, pero todos contienen esos aromas de almendra, naranja, canela o clavo que los hace tan navideños.


Dulces

- Los invitados traerán algún dulce. En esta ocasión contamos con:

  • Bizcocho de manzana y chocolate
  • Tartaleta "minced pies", unos pastelillos ingleses rellenos de fruta
  • Árbol navideño de galletas glaseadas.


Decoración

- Para darle un toque navideño, utiliza colores asociados a esta época: rojo, verde, dorado, etc.
- Sobre un mantel blanco, puedes utilizar un camino rojo. Para ello, puedes usar algún papel de regalo rojo.
- Ahora que está tan de moda, mezcla vajilla y elementos de varios estilos, colores formas. En esta ocasión hemos mezclado:
  • Tazas de diferentes juegos
  • Velas distintas
  • Servilletas con motivos navideños, cada una especial a su manera.
- Utiliza algún elemento decorativo como:
  • Piñas
  • Pinzas con motivos navideños
  • Estrellas plateadas o doradas esparcidas por el mantel

Ambientación

- No olvides poner una agradable música de fondo que acompañe
- Crea una atmósfera cálida con luces indirectas y no muy fuertes
- Escribe algún mensaje para los invitados, puedes utilizar tarjetas personalizadas o como yo, en esta ocasión, una pizarra estratégicamente situada en la mesa.

Con todo esto esto, si además le añades tu especial encanto personal, de seguro que habrás logrado una mágica tarde de Navidad en torno a una buena taza de té, compartiendo con tus amigos o familiares un momento entrañable.












domingo, 8 de diciembre de 2013

NARANJA AROMÁTICA CON CLAVOS Y CÓMO HACER UNA CESTA NAVIDEÑA PARA DECORAR



Vuelvo a casa por Navidad, como el turrón, pero del duro. Vuelvo a Home Food Madrid por el mes de diciciembre. Tras unos meses de barbecho, el blog se vuelve a cultivar y se siembran nuevas recetas y consejos que esperemos den sus frutos en primavera.

Por fortuna, no me sobra el tiempo en los últimos meses. Pero con calma y con tesón, intentaré dar un pequeño empujón a este blog, que ha estado dormitando una buena temporada. ¿Y qué mejor que la época navideña para regresar?


Mañana de domingo, el sol de diciembre es amable y en la terraza hace un día estupendo para disfrutar de un rato de manualidades. Vamos a hacer una cesta navideña, que puede servir como centro de mesa, contenedor de frutos secos o de mero adorno sin utilidad alguna que la meramente decorativa.

Cesta navideña 

Necesitamos:

- Una cesta de mimbre
- Papel de crespón rojo
- Cintas navideñas
- Algún adorno para decorar: estrellas compradas en el chino, en mi caso.
- Pegamento (yo utilicé el no-más-clavos, que es lo que tenía más a mano).

Los pasos son fáciles:

1. Envolvemos la cesta con el papel de crespón.
2. Atamos el papel con una cinta.
3. Pegamos las estrellas al papel.

Tenemos nuestra cesta lista.



Ahora, falta el toque aromático. El que más me gusta: una naranja con clavos, que inundará la cocina, el salón o cualquier otra estancia, de un elegante aroma navideño. Cuantas más naranjas, mayor la fragancia.

Naranja aromática con clavos

Se necesita:

- 1 naranja
- Clavos de especia

Y más fácil no puede ser:

1. Se toma una naranja.
2. Se pinchan los clavos, hundiéndolos en la piel cítrica de la naranja.

Las naranjas se pueden ir sustituyendo por otras nuevas, mientras duren las fiestas, a medida que vayan perdiendo su aroma y frescor.

Es una idea perfecta para:

- Decorar centros de mesa, p.ej. con piñas
- Cestas de frutos secos
- Adornos navideños con una ramita de muérdago.

Que paséis un feliz mes de Diciembre y espero que disfrutéis de las fechas sin agobios.


miércoles, 6 de marzo de 2013

MOUSSE DE LIMÓN









  

Ingredientes

A partes iguales, depende de la cantidad que queramos preparar.

- 1 vaso de zumo de limón.
- 1 vaso de leche condensada.
- 1 vaso de nata líquida para montar (33 % m.g.).
- Raspadura de un limón.

Modo de preparación

1. Se monta la nata, que ha de estar previamente bien fría.
2. Mezclamos bien el zumo de limón, la raspadura y la leche condesada.
3. Incorporamos la nata montada a la mezcla anterior, con movimientos envolventes.
4. Distribuimos la mezcla en copas.
5. Reservamos en la nevera una mañana o una noche, hasta el momento de servir.

Esta receta se la debo a mi amigo David, que vive en Canarias, que un día que vino a a casa tuvo a bien enseñarme cómo prepara él este rápido postre.





Con esa receta participo en el concurso de "Mi cocina y otras cosas, Recetas con limón, patrocinado por La fruta en casa"

jueves, 21 de febrero de 2013

MERLUZA AL TUPPER







NOTA: He estado un par de meses desconectado de la blogsfera. La última vez que publiqué lo hice antes de Navidad. Por diversas circunstancias, me he tomado un descanso virtual (y lo de virtual es porque en la vida real no he descansado). Muchas gracias a los que os habéis acordado de mi durante este tiempo y habéis notado mi ausencia. Es muy de agradecer darse cuenta que tu blog es seguido con cariño.





Ingredientes para la Merluza al Tupper

- Rodaja de merluza
- 1 Patata grande o 2/3 pequeñas
- 1 Cebolla tierna
- 1 Diente de ajo
- Perejil
- Aceite
- Sal y pimienta negra






Receta

1. Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas.
2. Cortamos la cebolla en juliana.
3. Las patatas, la cebolla, el ajo cortado, junto con el perejil, un chorrito de aceite, sal y pimienta. Lo ponemos todo dentro de un tupper, lo tapamos y en el microondas lo dejamos 5 minutos (potencia máxima).
4. Sacamos y removemos. Volvemos a meter al microondas 3 minutos más. Los tiempos son orientativos, pues dependiendo de la potencia de nuestro aparato las patatas podrán tardar más o menos en cocinarse. Hay que estar pendientes.
5. Una vez cocinadas las patatas, colocamos encima la merluza. Le añadimos un chorrito de aceite y sal. Volvemos a meter el tupper tapado en el microondas 3 ó 4 minutos.
6. Una vez cocinado, podemos guardar para llevarnos el tupper al trabajo, podemos servir en un plato o ¡¡¡¡comerlo directamente del tupper!!!! Así no manchamos cacharros.





martes, 18 de diciembre de 2012

ENSALADA DULCE DE GRANADA CON VINO TINTO - CÓMO PELAR UNA GRANADA


Esta es una de esas tradiciones familiares que nunca faltan en la Nochebuena. Mi padre recuerda cuando lo preparaba mi abuelo, yo recuerdo cómo lo preparaba mi padre cuando yo era un niño, y ahora soy yo el que lo prepara cada Nochebuena mientras mi padre se escabulle de la tediosa labor de pelar las granadas.

Es una de esas tradiciones que pasan de padres a hijos.

A pesar de su contenido alcohólico, yo recuerdo tomar este postre desde que tengo uso de razón. No creo haberme emborrachado con él cuando era niño (¿a lo mejor es que me cogí tal cogorza que no me acuerdo?) ni haberme convertido en un alcohólico a causa de ello. Hoy día, con lo complicado que está el asunto, creo que mis padres se habrían arriesgado a perder la patria potestad sobre mí por inducirme al consumo de alcohol.  Pero aquí estoy, después de 30 años, sano y sin problemas con el alcohol (bebo muy moderadamente).

Y es que la sociedad con ciertos temas de la corrección política, o se pasa o no llega. No sabemos nunca encontrar el término medio de las cosas. Pero voy a evitar meterme en temas polémicos, que estamos en Navidad.

Mi opinión es que no se debería dejar de preparar esta receta por culpa de los niños. Siempre es posible hacerla un poco más rebajada de vino (añadiendo más proporción de agua o más zumo de naranja) o echarles menos líquido a ellos. 



Ingredientes

- 1 Kilo de granadas.
- 1 Vaso de vino tinto
- 1 Vaso de zumo de naranja natural
- 1/2 Vaso de agua
- 3 ó 4 Cucharadas soperas de azúcar






Preparación
1. Pelamos las granadas y ponemos todos los granos en un bol o ensaladera lo bastante grande.
2. En medio vaso de agua, diluimos el azúcar. La medida del azúcar es orientativa pues habrá a quien le guste más dulce y a quién le guste menos. Yo particularmente, suelo poner más azúcar, pero he optado por indicar una cantidad menor en la receta. Así se puede rectificar.
3. Vertemos el vaso de agua con azúcar sobre la granada.
4. Añadimos el vino.
5. Añadimos el zumo de naranja.
6. Removemos todo bien y probamos de azúcar, por si hubiera que añadir más a nuestro gusto.
7. Conservamos en la nevera hasta la hora de servir.

Este postre está mucho más rico si lo preparamos con antelación en la víspera, ya que se habrán mezclado bien los sabores.

Por cierto, al hilo lo que comentaba en mi último post, habréis podido observar que en esta ocasión he roto mis reglas sobre el tema de las fotos (que para eso están, para saltárselas cuando a uno le da la gana). Esta es una receta que he preparado específicamente para ser publicada en el blog y me he montado mi pequeño escenario fotográfico (como habéis podido apreciar). Así que he tenido ensalada de granada para cenar varios días de la semana.

Cómo pelar las granadas

He decidido incluir un resumen de las diferentes formas que yo conozco (puede que existan más que se me hayan escapado).

Hay varias formas de pelar una granada:

1. El método tradicional. 

Que es el mío. He de reconocer que hasta ahora vengo usando el método clásico, consistente en ir desgranándola pacientemente a mano. Es un poco tedio pero le encuentro sus ventajas a este método:

- Controlo los pellejos que se caen con la fruta
- Me relaja. Personalmente, es una forma estupenda que tengo de relajarme la tarde del día 24 (siempre que esté lo demás bajo control, claro). 

2. El método de la cuchara. 

Yo no lo conocía hasta que me lo enseñó un amigo. Es rápido y fácil, pero tiene unos inconvenientes que a mi no me acaban de convencer:

- Se caen todos los pellejos con la fruta y luego hay que estar rebuscándolos entre los granos.
- Hay que utilizar un recipiente lo bastante hondo para que no salten los granos fuera (y aún así, a mi me saltan, pues soy bastante patoso).

Aquí os dejo un link de un vídeo que utiliza este método: 



3. El método del agua. 

Totalmente nuevo para mí. Aún no lo he usado pero tengo ganas de probarlo. A mi me parece un tanto húmedo y no sé si acabaré empapado.

Os dejo aquí este vídeo demostrativo de este curioso método:

 




jueves, 13 de diciembre de 2012

POLLO DE CORRAL EN PEPITORIA PARA NAVIDAD Y ALGUNAS CUESTIONES SOBRE LAS FOTOS DEL BLOG


La pepitoria es para mi un plato mágico y, por ello, lo encuentro muy apropiado para la Navidad. Es la expresión de la magia de la cocina. Con unos ingredientes básicos y accesibles, una receta sencilla y algunas dosis de paciencia y cariño, se consigue un plato sublime muy apropiado para estas fechas. La pepitoria consigue transformar una carne en principio poco apreciada y algo dura, si no se guisa bien (la de la gallina), en un manjar digno de una mesa de reyes.


Esta receta es un clásico navideño en casa. Entre otros clásicos castellanos, en las cenas familiares de Navidad no pueden faltar el cordero asado, el marisco (en sus muchas variedades, este es un clásico relativamente moderno), la lombarda (para mí no es Nochebuena si no hay un plato de lombarda en la mesa) y, claro, el pollo o la gallina en pepitoria. Claro que hay muchas otras recetas clásicas, depende de las zonas y las familias ¿Cuáles son vuestros clásicos familiares que no pueden faltar en la mesa de Navidad?


Ingredientes

- 1 Pollo de corral
- 1 Cebolla
- 100 grs de almendras sin tostar
- 2 yemas de huevo cocido
- 1/2 vaso de vino blanco
- Agua
- Aceite
- Sal

Nota: he visto otras recetas que incluyen azafrán o zanahorias. Esta es la receta familiar que hacemos en mi casa y como más nos gusta.






Preparación


1. Tendremos el pollo troceado. Lo salamos y, en aceite caliente, vamos dorando los trozos de pollo por ambos lados, para sellar la carne. Vamos reservando en una cazuela.
2. Machacamos las almendras en un mortero (o usando un robot de cocina). Vertemos sobre el pollo.
3. Freímos la cebolla en cascos. Para ello, cortamos la cebolla a la mitad y separamos cada una de las capas. Las freímos en el aceite teniendo cuidado de que no se nos quemen.
4. En un mortero, machacamos la cebolla frita hasta que quede una especie de papilla. Lo echamos sobre el pollo.
5. Añadimos medio vaso de vino blanco y el resto de agua, hasta cubrir el pollo.
6. Dejamos cocer. Cuando empiece a hervir, bajamos el fuego a  medio/bajo, y dejamos cocinar hasta que el pollo esté lo suficientemente tierno (la carne debe desprenderse con facilidad del hueso). El tiempo dependerá de la carne. La gallina necesita más tiempo de cocción por ser una carne más dura y fibrosa que la del pollo. Lo ideal  del guiso es hacerlo a fuego reducido, haciendo chup-chup, en una cocción en la que se mezclen bien todos los sabores. De pequeño, recuerdo que mi madre lo hacía en un puchero junto al fuego de la lumbre. Lo dejaba ahí toda una tarde entera, cociendo lentamente al calor de las brasas. Esa es la mejor manera de cocinar este plato.
7. Por último, trituramos las yemas de huevo cocidas y se las añadimos al guiso para que espese el caldo. Dejamos cocer un rato más y corregimos de sal si es necesario.
8. La pepitoria es de esos guisos que mejoran su sabor con el tiempo. Si se hace el día previo, estará mucho más rica que recién hecha.




Aprovecho esta entrada para hablar un poco de la trastienda del blog: de cómo preparo las recetas y las fotos

Las fotos de este pollo en pepitoria son fotos reales. Me explico. No es una receta cocinada para el blog unos días antes de Navidad con objeto de  publicar una receta navideña a tiempo. Son fotos del año pasado, el día 31 de diciembre,en la cena de Nochevieja. Ni siquiera tenía el blog entonces.  Han esperado en el disco del ordenador el tiempo necesario para ser publicadas. Las fotos de la preparación de la receta están hechas el mismo día 31 por la tarde. Las fotos del plato en la mesa no son fotos de ningún escenario navideño montado para el blog. Son fotos reales, de mi plato, de la mesa de Nochevieja, segundos después de haberme servido mi ración, mientras los demás ya están comiendo y yo haciendo unas fotos con las que captar el momento pero con las prisas de quien no quiere que se le enfríe el delicioso pollo.



Por lo general, pocas veces cocino algo específicamente para el blog. Siempre hay excepciones, no lo voy a negar, pero la gran mayoría de las recetas que publico las preparo para ocasiones reales y no soy mucho de montar escenarios. Alguno he montado, si, no lo negaré. Alguno montaré, también. Y cuando monto el escenario yo creo que se nota. De hecho publicaré una receta en breve hecha ex-profeso para el blog. Y no quiero que se me malinterprete. Me encantan esas fotos de bodegones y escenarios perfectamente montados, decorados e iluminados. Admiro la destreza de todos los blogueros que los hacen y me parecen una maravilla. Muchos con una calidad profesional que para sí quisieran muchos profesionales. Soy un ferviente seguidor de estos blogs. APROVECHO DESDE AQUÍ PARA FELICITARLES POR SU TRABAJO Y POR SUS MARAVILLOSOS BLOGS QUE MUCHOS SEGUIMOS CON AUTÉNTICA DEVOCIÓN.

Sin embargo, yo no tengo la paciencia suficiente para hacer puestas en escena ni la destreza para hacerlo igual de bien. Por eso, las fotos que se pueden ver en este blog son fotos de aquí te pillo y aquí te mato. Salvo los filtros que aplico con el Picasa, mis fotos suelen tener muy poco de trampa y cartón. Lo que se ve es lo que hay en la realidad. No suele haber una sábana o un tablero de madera que oculte lo que hay detrás.

Mi propósito al hacer el blog es compartir lo que hago, como lo hago, donde lo hago. El nombre del blog "Home Food Madrid" no es casual. Lo de Madrid es obvio, porque es donde vivo. Lo de Home Food surge porque el blog pretende ser un escaparate de comida hecha en casa, en la mía, en la de mi familia o en la de mis amigos (si se atreven). Por ello, en las fotos intento captar la esencia o el espíritu de esos momentos de cocina y de sentarse a la mesa. No sé si lo consigo, pero lo intento.

- Mientras saco las cosas de la nevera, las pongo en la encimera de la cocina, saco la cámara y ...  fotos al canto.
- Me pongo a cocinar y, cuando me acuerdo, saco la cámara y unas cuántas fotos más para el blog.
- Y cuando el plato va a la mesa, es el momento crítico. No me gusta comerme la comida fría ni me gusta hacer esperar a la gente que me acompaña, así que hago unas cuantas fotos rápidas mientras digo: "Por favor, comed, comed. No me esperéis mientras hago un par de fotos para el blog".

Alguna vez me ha pasado que he hecho fotos del proceso y, a la hora de hacer la foto final, se me olvida y ¡¡¡¡¡¡ me acuerdo cuando ya solo queda la mitad de la comida en el plato!!!!

Tengo una cámara reflex, pero apenas sé usar unas pocas opciones. Lo reconozco. Soy una calamidad. No sé hacer fotos, ni dispongo de la mejor luz ni los suficientes conocimientos técnicos. Pero tengo un truco: hago muchas fotos, que alguna se podrá siempre aprovechar, y utilizo los retoques fotográficos que me gustan para darles un toque distinto. No pretendo hacer unas fotos profesionales, porque no sé hacerlo. Pero intento que sean atractivas y capten el espíritu de mi cocina y de mi mesa.