viernes, 17 de abril de 2015

TARTA DE CHOCOLATE O CÓMO HACER PASAR POR BUENO LO QUE ES UN DESASTRE

Esta foto está hecho desde el lado bueno de la tarta, porque la comida, como las personas, tienen también su perfil bueno.

Esta tarta tiene truco.
Sé que al ojo neófito puede parecer un decoroso y decente intento por conseguir una tarta apañada para un cumpleaños. Sin embargo, del mismo modo que el gotelé se ha usado de manera indiscriminada para ocultar los fallos constructivos de muchos pisos de este país, igualmente yo me he visto obligado a utilizar estos emplastes de buttercream para tapar las barrabasadas de una tarta malograda.

Porque cuando a uno se le tuercen las cosas en los fogones, tiene pocas alternativas:

Opción 1: Abrir la tapa del cubo de basura, taparse los ojos con una mano para no ver y con la otra vaciar directamente el contenido de lo que sea que tenemos que desechar. Esa opción la he utilizado pocas veces, en casos extremos, 

Opción 2: Respirar hondo, arreglar el entuerto como se pueda (eliminando aquellas partes que puedan echar a perder el conjunto, eso sí) y luego, poner cara de circunstancias de "aquí no ha pasado nada", llenar hasta arriba las copas de vino del personal para que el alcohol merme sus capacidades sensoriales.... y confiar en que nadie se dé cuenta de ese regustillo a quemado que queda en el fondo.

Opción 3: También se trata de respirar hondo e intentar arreglar aquello haciendo uso de una capacidad creativa que ni el Ferrán Adriá. Pero a la hora de sacar aquello a la mesa utilizamos la estrategia de "yo lo cuento todo y que me perdonen la vida.  Así, vas y dices: "Ay, lo siento mucho, que no me ha salido como yo quería, me ha pasado esto, lo otro, aquello y encima, se me ha quemado". Por lo general, unos comensales indulgentes te dirán: "Pero si está estupendo, si no dices nada, no nos damos ni cuenta". 

¿Cuál de estas opciones usáis vosotro/as? 



He de reconocer que a la hora de arreglar desaguisados yo suelo tirar más la opción 3. Y eso es lo que hice con esta tarta de chocolate, que a la hora de plantearla pretendía ser otra cosa y por azares de principiante, acabaron terminando una cosa algo diferente. He aquí lo que sucedió:

1. El  bizcocho de chocolate estaba lustroso, en su horno, subiendo alegremente y esponjándose por dentro como yo esperaba. Pero cuando quedaba aún para sacarlo. de pronto una brecha se abrió en la costra y como si aquello fuera una grieta volcánica, empezó a expulsar masa "bizcolchánica" hacia el exterior. Un río de lava chocolateada comenzaba a fluir por el borde del molde hasta la bandeja del horno, solidificándose en negra piedra pomez de bizcocho. 

A mi modo de ver, creo que esto sucedió por no seguir la cantidad de levadura indicada en la receta, por eso de no desperdiciar lo poco que quedaba en el sobre, "lo echo todo y no pasa nada".

2. Esta perdida de masa tuvo una catastrófica consecuencia y es que la caldera volcánica del bizcocho comenzó a ceder y se hundió el terreno, creándose la característica depresión "geobizcochica" de toda masa que se hunde.

3. A partir de aquí las cosas comienzan a ir a peor: la impaciencia y los nervios son malos pinches de cocina. Siempre te dicen: "hay que esperar a que se enfríe el bizcocho, hay que esperar". Y bueno, esperas 5, 10 minutos, pero como ya no puedes esperar más, desmoldas, coges el cuchillo e intentas cortar el bizcocho en dos. Al momento, te das cuenta de por qué no hay que cortar en caliente. Se te empieza a romper la cosa y te pones aún más nervioso.

4. Al intentar separar las dos mitades, corres el riesgo de que se te rompa la tarta, y como las prisas son hermanas de la imprudencia y de la temeridad, agarras un plato, lo introduces en la ranura y separas ambas mitades.  El bizcocho ya se ha roto, aunque "aún se puede arreglar", piensas. 

5. Preparas el relleno y lo viertes sobre la mitad inferior. Esta operación se realiza sin sobresaltos, te creces, te da un subidón de optimismo y piensas que la tarta va a quedar bien al final, a pesar de todo.

6. ¡Qué equivocado estás! Pones la tapa superior, en el sentido equivocado y al instante te das cuenta que a la tarta le ha salido una joroba. Intentas a la desesperada levantar la mitad de arriba, pero está tan rota que sabes que si lo haces se te va a desmigajar entra las manos. Vaya, vaya, esto empieza a ponerse interesante.

7. ¿Quizás con la cobertura de chocolate consigas corregir los desperfectos? Esta es una pretensión típica de un iluso. Con el chocolate no solo conseguí no ocultar aquella monstruosidad, sino que parecía aún más deforme y resaltaba los fallos, del mismo modo que una pintura lisa realza las imperfecciones de una pared mal nivelada

8. ¿Qué hacer? ¡No puedo presentar esta tarta mañana como una tarta de cumpleaños! ¡Qué vergüenza! Pero como la ignorancia es la madre de la imprudencia, no se me ocurre otra cosa que disimular las faltas con una decoración de crema de mantequilla o buttercream. A altas horas de la noche, esto aún puede parecer una solución plausible para alguien que hace cupcakes como quien pela plátanos. Pero he de poner en antecedentes al personal, y aclarar que no solo no he hecho un cupcake en mi vida, ni que he preparado jamás la famosa buttercream, sino que confieso aquí públicamente que nunca antes la había probado ni sabía qué textura había de tener ni qué sabor ni qué punto de dulce. Una vez aquí, uno que es un inconsciente, agarra la mantequilla de la nevera y teclea en google: "cómo hacer buttercream".

9. Si lees en una receta: "utilizar azúcar glacé superfina", quiere decir que has de utilizar "azúcar glacé superfina" y no otra. Pero a la una de la mañana la única opción que tenía era refinar el azúcar con las cuchillas del vaso de la batidora. Y aunque lo pasé por el colador, el grano aún seguía siendo demasiado gordo y no lo superfinamente molido que hace falta para esta receta. Resultado: la buttercream estaba llena de granitos de azúcar que se podían mascar.

10. Al menos, a base de emplastes de buttercream, conseguí disimular un poquito la deformidad de mi tarta, aunque no del todo. Como se puede apreciar en esta foto de perfil, estaba bastante desnivelada. Vale que la decoración tampoco quedo muy fina, pero... ya que tampoco tenía azúcar supefina, ¿qué iba a arreglar yo a estas alturas?


Como se puede ver en esta foto, este es el perfil malo de la tarta, donde se aprecia la severa inclinación resultante del malogrado bizcocho.

A pesar de todos los fallos cometidos, lo que siempre suele arreglar este tipo de estropicios fue ese  "pues de sabor está bueno", que te dice todo el mundo. Da igual que esté más o menos fea, que el bizcocho no esté lo esponjoso que debiera, que se masque el azúcar... si de sabor está bueno y no quedan migas en el plato, eso es buena señal.
  
A continuación os dejo aquí la receta, pues a pesar de mis fallos, la tarta merece la pena. El bizcocho es delicioso y la receta está probada de una vez anterior en que SÍ que me salió bien.


INGREDIENTES PARA LA MASA

- Cacao en polvo: 50 grs
- Agua: 175 ml.
- Mantequilla: 175 grs (a temperatura ambiente)
- Azúcar moreno glacé: 350 grs
- Huevos: 3 uds
- Nata líquida: 120 ml
- Harina: 275 grs
- Bicarbonato: 1,5 cucharadita
- Levadura químida: 1/2 cucharadita
- Rayadura de 1 naranja
- Esencia de vainilla: 1 cucharadita

INGREDIENTES PARA EL RELLENO

- Nata líquida: 250 ml
- Azúcar:  100 grs.
- Queso philadelphia: 150 grs
- Esencia de vainilla: 1 cucharada

INGREDIENTES PARA LA COBERTURA DE CHOCOLATE

- Mantequilla: 70 grs
- Cobertura de chocolate (tableta): 140 grs
- Agua: 1/2 vaso de agua

INGREDIENTES PARA LA DECORACIÓN CON BUTTERCREAM

- Mantequilla: 200 grs
- Azúcar glacé: 200 grs
- Leche: 4 cucharadas




Preparación de la masa

1. Precalentamos el horno a 180ºC
2. En un cazo, calentamos el agua y diluimos el cacao. Dejamos enfriar a un lado.
3. Mezclamos el azúcar moreno glacé junto con la mantequilla a temperatura ambiente.
4. Añadimos los huevos a la mantequilla y batimos.
5. Añadimos la harina y luego el resto de los ingredientes. Batimos la masa hasta que quede bien mezclado.
6. Engrasamos un molde redondo, vertemos la masa e introducimos en el horno precalentado. Dejamos unos 35/40 minutos horneando.

Preparación del relleno

7. Batimos la nata líquida junto con el azúcar hasta que alcance un punto de nada montada.
8. Mezclamos la nata con el queso philadelphia.
9. Añadimos la esencia de vainilla.
10. Una vez frío el bizcocho, cortamos por la mitad y vertemos el relleno sobre la tarta. Tapamos con la parte superior.

Preparación de la cobertura de chocolate

11. En un cazo, ponemos a calentar el agua, con el chocolate y la mantequilla. Removemos hasta que quede todo bien mezclado.
12. Dejamos enfriar hasta que espese (lo podemos meter en la nevera si es necesario, para acelerar el enfriado).
13. Esparcimos la cobertura de chocolate sobre la tarta.

Preparación del buttercream o crema de mantequilla

14. Batimos la mantequilla a temperatura ambiente hasta que quede bien pomada.
15. Recuerda: el azúcar glacé ha de ser superfino, es mejor para eso utilizar el azúcar glacé para repostería que venden en los supermercados. 
16. Añadimos el azúcar glacé a la mantequilla y batimos. Añadimos la leche y batimos hasta que quede bien mezclado.
17. Vertemos el buttercream en una manga pastelera con boquilla.
18. Decoramos la tarta.

viernes, 20 de febrero de 2015

CHEF JUNIOR EN CANAL COCINA


En la última presentación que hice del libro "Chef Junior y el libro de las recetas con cuento" tuve unos asistentes especiales: los niños. Estuvimos leyendo cuentos, preparando recetas del libro y sorprendiéndonos con la magia de la cocina.

Fue un día muy especial y tuvimos a nuestros amigos de Canal Cocina que, con sus cámaras, fueron testigos de todo lo que hicimos y ahora han hecho un reportaje para el programa "Canal Cocina recomieda", que lo podréis ver este fin de semana en el canal.

El lugar del evento fue el restaurante Paradis Madrid, que tiene su papel en el libro.

Si os pica la curiosidad y queréis ver lo que pasó ese día (y de paso verme a mi desenvolverme con los niños en la cocina, cosa nada fácil), los horarios de emisión del programa son:

Viernes 20/2/2015 - 17:30 h y 22:30 h
Sábado 21/2/2015 - 18:30 h
Domingo 22/2/2015 - 21:30 h
Jueves 26/2/2015 - 1:00 h
Sábado 28/2/2015 - 20:30 h
Domingo 1/3/2015 - 17:00 h y 23:00 h


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Aprovechando que hablamos de Canal Cocina, quiero dar las gracias a Begoña Tormo (presentadora del canal). Ella estuvo presente en mi fiesta virtual de lanzamiento del libro "Chef Junior y el libro de las recetas con cuento". Fue el 15 de noviembre, y tuvimos una video-conferencia muy divertida. Si entonces no la visteis, os dejo aquí el video:




(Os pido perdón de antemano por el sonido de mi micrófono, que no era muy bueno).

miércoles, 28 de enero de 2015

EL ORIGEN DE MASTERCHEF Y MASTERCHEF JUNIOR

Lo cierto es que MasterChef es más viejo que algunos de sus concursantes más jóvenes. Y no me refiero a los niños, sino a los de la versión adulta. Aunque nos parezca un formato novedoso y creamos que el éxito de este tipo de programas es consecuencia del boom mediático que está viviendo el mundo de la cocina en los últimos tiempos (lo cual es verdad). En este 2015 el famoso programa de televisión cumple 25 añitosY Junior MasterChef (su versión infantil) no se queda atrás, pues han pasado ya 21 primaveras desde su primera edición, aquella en que los cocineros junior lucieron sus delantales en la pequeña pantalla.

¿Te pica la curiosidad y quieres saber más? Pues no te vayas y sigue leyendo.

Corría el año 1990. Para situarnos televisivamente, tiramos de Wikipedia y así refrescamos la memoria. En TVE aún seguían emitiendo "Con las manos en la masa" (gran programa), que estuvo en antena hasta 1991. Karlos Arguiñanopor su parte, aún no había llegado a TVE, puesto que en 1990 se encontraba haciendo sus pinitos en ETB. Sin embargo, pronto ficharía por La Primera  (1991) para tomar el relevo a Elena Santonja.

Y aunque se repita hasta la saciedad eso de que en las islas británicas se come mal y sea un tópico manido lo de la mala fama de su cocina (inmerecida, en mi opinión), resulta que en 1990 por aquellas tierras ya iban unos cuantos "villages" (o pueblos) por delante de nosotros en cuanto a programas culinarios se refiere (y aún nos siguen llevando unos cuantos de ventaja en el 2015). Hace justo 25 años a unos productores de la BBC se les ocurrió la idea de emitir un concurso de cocina, en el que los participantes eran cocineros amateurs que aspiraban a convertirse en chefs profesionales: así fue como nació MasterChef.

La ganadora de la primera edición de 1990 fue Joan Bunting, que preparó un menú con toques de inspiración manchega: Mejillones con ¿pistou?.
Joan Bunting
Izq: la ganadora del Master Chef 1990, Joan Bunting, posa con su premio. - Dcha: Joan Bunting y su menú ganador
La mecánica del concurso era un poco diferente a la actual. Y si vemos las fotos, parecer ser que la estética también.
Master Chef
Izq: El flamante ganador de 1996 con su trofeo. - Dcha sup: Las cocinas de Master Chef. - Dcha inf: Momento en que los jueces supervisan el trabajo de un concursante.
El concurso consistía en una serie de rondas regionales. En cada programa, tres concursantes tenían que elaborar un menú de alta cocina consistente en un entrante, un plato principal y un postre. Para ello contaban con un tiempo de dos horas y media y un presupuesto del que no debían pasarse. Eso sí, podían utilizar tantos ingredientes como quisieran e incluso les estaba permitido traerse algunos de casa.

A continuación podéis ir viendo un capítulo de 1996 (en 3 partes):




Por lo general, en cada programa había dos invitados especiales: un chef de reconocido prestigio y un famoso de la televisión. Mientras los cocineros sudaban la gota gorda preparando sus menús, el chef invitado y el presentador solían hablar con ellos, preguntándoles sobre lo que hacían, comentando, sugiriendo. ¿Os suena de algo? Después de hacer la "tourné" por los fogones, se hacían a un lado discretamente y el presentador le pedía al invitado que juzgara los menús de los concursantes. Así, por lo "bajini", no metían más presión a los pobres sufridores. Eran más educados que ahora. El programa de los 90 carecía del espíritu sensacionalista y las ganas de espectáculo que impera en la versión contemporánea, más en línea con el "reality show" que con un programa de cocina.

Lo que se lleva ahora es poner cara de perro y soltar a los aspirantes: "¿De verdad que vienes a la televisión para hacer esta porquería?". Eso sube un poquito la temperatura y la tensión del plató, que es lo que le gusta a la audiencia. Y si los concursantes rompen a llorar de los nervios, se gritan sutilezas a la yugular o se suben con un cuchillo en la boca mientras hacen el pino puente sobre la placa de inducción, mejor. Eso es bueno para el "share".



Una vez terminado el tiempo, el jurado (compuesto por los dos invitados más el presentador) probaba la comida y se retiraba a deliberar. Más o menos parecido a la versión actual pero sin los impertinencias del tipo "esta-porquería-no-se-la-come-ni-Golum" o "¿y-tú-te-llamas-cocinero-y-me-traes-esta-bazofia?". En los 90 todo era más "polite" (como dicen los ingleses), muy civilizado y muy correcto. Pero lo mejor de todo era ver a los aspirantes relajados, con una copa de vino en la mano mientras aguardaban el resultado de la votación, como quien espera en la barra a que le den mesa en un restaurante. ¡Cómo ha cambiado la televisión! ¡Ahora es todo tensión, nervios y bronca!

El ganador regional de cada programa accedía directamente a la semi-final, de donde salían los tres finalistas y, en última instancia, el Master Chef ganador de la temporada.


Tal fue el éxito del programa que los productores decidieron involucrar a los niños y sacaron la versión infantil: Junior Masterchef.

La primera edición para niños se emitió en 1994 y la ganó una jovencísima Kate Targett-Adams (Katie). Pasaron los años y Katie no hizo carrera en los fogones, pero hoy día es una famosa cantante de música folk.
master chef junior katie targett adams
Katie Targett-Adams con su gorro de Chef Junior en 1994 y con su arpa celta en la actualidad.
La versión Junior de Master Chef era un poco más indulgente con los pequeños cocineros y solo debían preparar dos platos (se eliminó el entrante). Tenían dos horas para preparar el menú y los platos eran tan elaborados como lo son en la edición actual. Los chef juniors de entonces también sabían dar lecciones de cocina a los adultos.

MasterChef estuvo en antena en la BBC desde 1990 hasta 2001 y Junior MasterChef se emitió de 1994 a 1999. Tras un parón de unos años, el formato se volvió a recuperar y se le dio un repaso para actualizarlo a los nuevos tiempos en los que la audiencia y el "share" son los que mandan. ¿El resultado? Lo disfrutamos hoy día en horario de máxima audiencia.

En la actualidad, hay cuatro versiones de Master Chef:

- MasterChef, el original;

- MasterChef, profesionales (que sería el equivalente a Top Chef);

- Junior MasterChef, el que todos conocemos;

- Celebrity MasterChef, en el que cocinan los famosos.

Así que mucho ojito, que cualquier día TVE compra los derechos y volvemos a los tiempos de "Con las manos en la masa" en que los famosos nos enseñaban a cocinar. Si al final va a resultar que Elena Santonja era una adelantada a su tiempo.

Para acabar, os dejo esta parodia de MasterChef de 1995:



viernes, 16 de enero de 2015

MUFFINS DE CALABAZA

Como se puede ver por la marca de agua de la foto, este post es compartido con mi otro blog: ChefJunior.com.es

-¿De qué son estos muffins? -me preguntó.
-¿Te gustan? -respondí, consciente de que ya me habían pillado. No estaba seguro de si mi contraataque era la mejor estrategia.
-He preguntado yo primero. -Mi adversaria no iba a claudicar con facilidad. Traía en la mano una muffin a medio comer-. ¿Qué llevan dentro? 
-Son de calabaza -me rendí.
-¡Lo sabía! -me replicó indignada.- ¡Me has engañado!
-Pero si yo no te he dicho que te los comas ¿Quién te ha mandado que lo hagas?
-Tu los has dejado a la vista para que los viera. Yo pensaba que eran de chocolate y he ido toda decidida a pegarle un buen bocado. -No parecía muy enfadada.- Pero tenía un sabor raro y enseguida me he dado cuenta de que no era de chocolate.
-Pero, ¿te ha gustado o no? -me moría de ganas por saberlo.
-Sí, están muy ricos -admitió al fin.- No son como los de chocolate, pero mola su sabor.
-Ves, si lo probaras todo, no te cerrarías tanto a comer verduras y otras cosas que no quieres probar. ¿Te gusta ahora la calabaza?
Imposible pillarla con la guardia en bajo. Rápido se rearmó y volvió a lanzar de nuevo su ofensiva:
-¿Y qué más les has puesto aparte de calabaza?
- Bueno, llevan uvas pasas...
-¡Puagh!
-...orejones...
-¡Jo!
-...y ciruelas pasas.
-Justo todo cosas que no me gustan. ¡Cómo te has pasado esta vez!
Pero se fue igual que vino. En la mano llevaba la muffin y mientras cruzaba la puerta de la cocina, se metió un nuevo trozo de muffin de calabaza en la boca.
muffins de calabaza 3
Ingredientes
- Mantequilla a temperatura ambiente: 115 grs.
-  Azúcar moreno: 150 grs
- Huevo: 1
- Calabaza hervida: 225 grs.
- Harina: 225 grs
- Sal: 1/4 cucharada de café
- Levadura química: 1 cucharada de café
- Canela en polvo: 1,5 cucharada de café.
- Nuez moscada molida: 1 cucharada de café.
- Vainilla esencia: 1 cucharada de café.
- Uvas pasas: 30 grs.
- Ciruelas pasas: 30 grs.
- Orejones: 30 grs.
muffins de calabaza 1
Receta
1. Se hierve la calabaza.
2. Una vez cocida, se tritura.
3. Se mezclan las pasas, los orejones y las ciruelas. Se tritura.
4. Se amasa la mantequilla junto con el azúcar moreno. Es muy importante que la mantequilla se encuentre a temperatura ambiente para poderla trabajar.
5. Se añade el huevo y la calabaza. Se sigue amasando.
6. Se incorporan el resto de los ingredientes y se termina de mezclar.muffins de calabaza 2
7. El horno ha de estar precalentado a 200ºC.
8. Se rellenan los molde con la masa y se hornea durante 12-15 minutos aproximadamente.
9. Se saca del horno y se deja enfriar.
muffins de calabaza

Este post también lo podéis leer en: Chefjunior.com.es

viernes, 9 de enero de 2015

ENTREVISTA CON BLANCA FERRÁNDEZ, AUTORA DE LIBROS DE COCINA - HABLAMOS DE COCINA PARA NIÑOS



Blanca Ferrández del Cacho es amiga, autora de varios libros de recetas y experta en cocina sana y equilibrada. Por eso, cuando hice la presentación oficial de mi libro a través de las redes (en la página oficial de Facebook de Chef Junior), la invité y estuvimos charlando sobre algunos temas muy interesantes, tales como:
- Libros de cocina.
Nutrición: la importancia de la cocina tradicional en el mantenimiento de una dieta sana.
Cocina para niños y de cómo haciéndoles partícipes en la elaboración de la comida contribuimos a enseñarles los hábitos de una alimentación saludable.
- Y por supuesto, también hablamos un poquito sobre mi libro: Chef Junior y el libro de las recetas con cuento.

Para aquellos de vosotros interesados en libros de recetas sanas y fáciles de preparar (de esas que se pueden hacer con lo que tenemos en la nevera), os recomiendo estos dos libros de Blanca Ferrández:
COCINA AL VAPORPIERDE PESO GANA VIDA


















Por último, no quiero olvidarme y dar las gracias a Paradis Madrid, que tan amablemente participó en la fiesta de presentación del libro. Si algún día os acercáis a comer por allí, decid que vais de mi parte. Os atenderán a las mil maravillas.
Paradis Madrid está en la calle Marqués de Cubas, 14 (Madrid) Telf: 91 4297303

Esta es una entrada compartida con mi otro blog: ChefJunior.com.es, que os invito a visitar.

jueves, 8 de enero de 2015

ZUMO DE APIO, ESPINACAS Y MANZANA



Ha llegado el mes de enero y con él las rebajas. Hay que rebajar kilos. Que si el turrón, que si el roscón, el polvorón. Tanto dulce acabado en ON ha hecho que nos pongamos fondONes. O fondONas.

Y si días atrás todos los blogs parecían tirar la casa por la ventana con exuberantes recetas navideñas, ahora la mayoría nos hemos puesto a dieta y nos ponemos un poco verdes. Verdes en el buen sentido, claro.

Para los que hayamos cogido algo de peso estos días (aquí me incluyo), no nos viene mal hacer un poquito de dieta depurativa (un poco ojo, que no hay que pasarse tres pueblos con lo de las dietas). Así que me he preparado este zumo de apio, depurativo, desintoxicante, pero también nutritivo, lleno de vitaminas y de antioxidantes. Sanísimo, vamos.


Yo, por ejemplo, lo tomo como el sustitutivo de una ensalada:

- Para comer: podemos tomarnos una pechuga de pollo a la plancha, este zumo y un poco de fruta.
- Para cenar: un huevo pasado por agua y un vaso de este zumo.
- En el desayuno: nos dará gran energía para afrontar la mañana, junto con un yogur desnatado y un té o café.
- Como merienda: mucho más sano que ese donut de chocolate.



Ingredientes
- 1 Manzana
- 1 Rama de apio
- 1 Tazón o un bol de espinacas frescas
- 1 Pepino
- 1 Ramillete de brócoli
- 2 Cebolletas tiernas
- Sal y pimienta al gusto

Preparación
1. Se pelan y se lavan los vegetales. Al apio es importante quitarle las hebras con un pelador.
2. Se trocean y se añaden al baso del robot de cocina.
3. Añadimos tres vasos de agua.
4. Trituramos a máxima velocidad durante unos minutos. Tiene que quedar bien licuado.
5. Salpimentamos al gusto
6. Servimos.




lunes, 5 de enero de 2015

RECETA DE FANTASÍA: EN LA COCINA DE PETER PAN



“La segunda a la derecha, y luego todo seguido hasta la mañana”.
Hoy es 5 de enero, noche de magia, ilusión y fantasía. Y mientras toda España está comiendo roscón y preparando la comida para los camellos, yo quiero recordar aquí un libro que, aunque no todos han leído, sí que todo el mundo conoce, aunque solo sea por las películas. Es una de esas historias que ya pertenecen al imaginario colectivo: Peter Pan.



En un día así, me apetece ir hasta el País de Nunca Jamás y meterme en la cocina de Peter Pan. Y de allí me he traído unos platos extraordinarios, sabrosísimos, que a todo el mundo  gustan, porque son nuestros preferidos, recetas cuyo ingrediente principal es la fantasía y una pizca de magia.






Porque aunque no lo creamos, la cocina es tan importante en nuestras vidas que está presente en muchísimos libros. Incluso en los que menos sospechamos, como en este extracto sacado de Peter Pan:

“Puedo aseguraros que la cocina la tenía (a Wendy) con las narices pegadas a las cazuelas. Sus principales alimentos consistían en frutos del árbol del pan, boniatos, cocos, cerdo cocido, mameyes, rollos de tapa y plátanos, todo ello remojado con zumo de poepoe en calabazas;pero nunca se sabía  si iban a tomar una comida real o simplemente una comida de fantasía: todo dependía del humor de Peter, que podía comer, comer realmente si eso formaba parte del juego, pero era incapaz de atiborrarse sólo por el placer de comer, que es lo que gusta a la mayoría de los niños más que cualquier otra cosa; lo siguiente que más les gusta es hablar de ello. Hacer que comía era para él tan real que, durante una comida falsa, se podía ver cómo se hinchaba. Era desde luego molesto, pero estaban obligados a seguirle la corriente; si le podías demostrar que estabas quedándote demasiado delgado para tu árbol, te permitía atiborrarte”.

¿Quién no ha jugado de pequeño alguna vez a comer de mentira? ¿O a cocinar comida imaginaria? Ningún destino hay más sabroso que aquel al que nuestra imaginación nos lleve. Eso lo sabían muy bien Peter Pan y los niños perdidos, que se daban grandes banquetes con suculentas porciones de un maravilloso ingrediente: la fantasía. Si no tenéis en casa, no vale que bajéis al super a comprarla. No la encontraréis. La fantasía o se tiene en casa o no se tiene. Y si en los tarros de la alacena, entre los tapers de la nevera o debajo de las patatas, no tenéis una sola pizca de ella, no os preocupéis.

Conseguir un poco de este ingrediente es tan fácil como desearlo.

Receta para un plato de fantasía

1. Cierra los ojos.
2. Desea con todas tus fuerzas, no tengas miedo.
3. Pide que la fantasía venga a ti, y allí entre tus manos la encontrarás: fresca y recién cogida fantasía, llena de aromas mágicos, la mejor que puedas utilizar en tu cocina.



Y ya puedes hacer como Peter Pan y los niños perdidos: pégate un buen banquete imaginario. Es fácil de preparar, sano, barato y... lo mejor, es que no engorda.

(Este es un post compartido con mi otro blog: www.chefjunior.com.es/blog/, que os invito a visitar)